Juan Pablo Sorin

25/05/2012

Faltan cuatro partidos. Para River volver a respirar con normalidad. Sin ahogos ni dolor en el pecho. Sin nervios atragantados ni puntadas en la sien de arrepentimiento. Faltan cuatro partidos para River volver a un lugar que no tendría que haber abandonado jamás: El de la Elite. El del Gran Campeón y formador de jugadores.

Que increíble era pertenecer a ese club distinguido, sentirse protegido, como si fuéramos capital único y valorizado de un colégio privado. Era un lugar especial, la concentración en el mismo Estadio Monumental, era un ambiente propicio para quedarse a vivir allá entre el ’96 y ’99. Muchos éramos de selección y vivíamos una burbuja llena de títulos y felicidad dentro y fuera de la cancha.

Pero el delírio de algunos dirigentes, la soberbia de otros y la incompetência en todos los sectores hicieron que River descendiera de categoria por primera vez en su historia. Esa historia contradictoria que lo convierte en el Mayor Campeón de Campeonatos Locales (33), 2 veces Campeón de América y 1 vez Campeón del Mundo. Un drama institucional, el descenso (perdió la Promoción con Belgrano de Cordoba), sufrida en las tribunas del fantástico y exigente Monumental, en internet con las puteadas de un hincha que eran las puteadas de todos, y en cada rincón y en las calles del país donde esa pasión Millonaria se extiende sin limites. Fue impotencia, angustia y desolación.

Hoy después de un torneo duro, e incómodo, faltan 4 batallas para terminar este Nacional B. Que River supo adaptarse pasando por muchas dificultades y derrotas impensadas. Equipos como Atlanta, Boca Unidos, Aldosivi, Atlético Tucumán no son conocidos en Francia pero tuvieron sí, su día de gloria al vencer al equipo de Nuñez que supo tener a DiStefano y Sivori. La Maquina con Moreno Pedernera Loustau, así como a Alonso, y de los 90 para acá a Francescoli, Ortega, Gallardo, Salas, Aimar, Saviola por nombrar solo algunos de sus cracks en las filas, y con quien tuve el placer de jugar y disfrutar a su lado. Sin olvidarme de Pipo Rossi, Passarella, Fillol o Mario Alberto Kempes entre otros míticos jugadores.

Esa misma leyenda de Club, se pone en riesgo cada sábado frente a equipos luchadores, especuladores que saben lo que significa jugar el Ascenso. Y sus hinchas conocen la pasión de Nunca Ser de 1era. El hincha de River ha respondido de manera brillante, acompanhando y alentando a su equipo de corazón en todos los puntos cardinales de la Argentina, como nunca. Incluso jugando muy mal, incluso jugando sin un enganche, incluso sin ser Puntero del Campeonato por muchas fechas (actualmente lo es Instituto) el hincha estuvo y está presente. Con su grito del alma. “ ole ole ole ole jugando bien o jugando mal yo te quiero, es un sentimento que no puedo parar” canta ahora la Hinchada, incompatible por su historia pero no por su presente, brindando su incondicionalidad y aguantando todas las cargadas posibles: posters públicos, risas irónicas en la TV y chistes pesados de todo el ambiente futbolístico para quien siempre fue el Gran Equipo que ganaba dando espectáculo.

Ahora faltan 4 partidos y los dirigidos por el ovacionadísimo en su última temporada como jugador-garra-entrega Matías Almeyda hoy flamante DT, se juegan la piel y el orgullo para devolverle la alegría y los domingos de fútbol a su gente. Ahí va el franco-argentino campeón del mundo, Trezeguet a pelear cada pelota, a moverse como una fiera experiente en búsqueda de su presa más sagrada: el gol. Es uno de los ejemplos de lo que significa River, que este hombre después de ganarlo todo y defender a la Juventus y a los mejores blues vuelva a la Argentina para representar a su equipo de la infância, su sueño más preciado, su River golpeado y devalúado. Y darle una inyección anímica increíble. Al igual que el capitán Cavenaghi después de dejar su huella en Bordeaux y recorrer otras ligas del mundo, volvío a su casa para socorrer el sentimento y ser fiel a sus latidos. Ahí van Dominguez (ex Valencia, Zenith), Ponzio (ex Zaragoza) pero también la joya de la casa: Cirigliano y los Hermanos Funes Mori y la promesa con porte de Cristiano Ronaldo: Lucas Ocampos. Ahí va River con un venezolano, Maestrico Gonzales y un uruguayo versátil como Sanchez. Ahí va River que passa de un 4-4-2 a 4-3-3 (que no anduvo) pero se adapta a un 3-5-2 cuando necessita ir con todo para atacar y desenredar a los 11 que generalmente se le meten atrás, del equipo contrario.

Faltan 4 partidos. Y aún una posible final de la Copa Argentina con Boca Jrs, líder de la 1era División y bien encaminhado en la Copa Libertadores, para mal de males Riverplatenses. El luto por el descenso, la “tragédia” de la B para el hincha, y el dolor de ser frágiles nadie lo olvidará. Ojalá sirvan los errores cometidos para River fortalecerse desde la humildad y volver de las cenizas del ascenso para ser el de siempre. Con jerarquia, futbol exquisito y vueltas olímpicas. Como la Juventus en Italia, como el Corinthians en Brasil...

Como aquel River del ’96 que me tocó vivir, última época dorada tal vez, donde conseguimos Libertadores, Supercopa y Tricampeonato.

Faltan 4 partidos. Faltan 4 semanas incómodas, con un nudo en el estómago luchando contra otro grande dormido, Rosario Central que lo acecha ( se enfrentan en la jornada 35) y contra Instituto (del talentoso goleador Dybala) que cayó de producción en las últimas fechas. El planeta fútbol nunca borrará de su memoria la inédita estadística: 2011 el año que River se fue a la B. Sin embargo, 60 mil personas explotan sus gargantas, el Monumental se viste de blanco y rojo. River comienza a festejar su retorno desde el silencio. Desde la desconfianza. El más grande sigue siendo River Plate, dice la música por los parlantes, y sus hinchas lo sienten así. Con la banda cruzando el pecho, con la templanza que te dan los golpes bajos y el fuego sagrado de no claudicar, de resistir aún en los peores momentos. De saber que ahora lo más importante es ganar y volver a Primera. Para respirar aliviados otra vez. Para volver a vivir.

Gracias a River y a su gente por el cariño eterno!
Todos los sábados comento los partidos de River para todo Brasil por ESPN Brasil.


Energía Positiva

Abrazo grande

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No se pierdan este golazo de David Trezeguet vs Ferro!


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  • Message posté par riquelmat le 27/05/2012 à 11:34
      

    A riBer le dicen Bandera nacional... Porque su destino era entre las manos de Belgrano.
    A riBer le dicen chofer descuidado... Porque arranco en segunda.
    A riBer le dicen Mayonesa dietetica...Porque no tiene huevos.
    A riBer le dicen ginecologo ... porque baja para conocer el interior

    un hincha de riBer sube el aconcagua y grita riBer es de primeraaaaa
    y el eco le responde:ERAAA ERAA ERAAAAAAA


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